
¡Oh Naturaleza! ¡Oh Mar perenne!
Tú dispones el tablero de los ecos eternos
y lo presentas escondido entre los brazos de la Noche.
¡Oh pareja cruel!, Matrimonio de traición.
Espacio y tiempo vedado al hombre
vuestros besos estremecen la tierra con trueno salado
y negro silencio.
¡Alegrémonos de la mortalidad! ¡Alegrémonos del coraje!
¡Dos guerreros se disponen en el circo de la muerte!
y los Dioses paganos toman partido.
El Pescador dels Marenys recibe las tinieblas con su mechero.
La hoguera prende fuego con aliento de caza y Sake.
La Diosa se postra ante el héroe. Su cigarro la subyuga.
Se revuelve con una reverencia
Entorna un baile ascendente.
Libre.
La caña de pescar es su pista
y el humo su invitado
El Golfás presencia la escena acunado por el ponto.
Oh Pueblos antiguos! Oh viejos sabios!
En tiempos de Tritones y Pegasos conocíais el Yunque del Mar;
forjador de armaduras plateadas y mandíbulas hambrientas de plomo.
Regalos para el duelo. Regalos de tu Dios.
El Mar se teñirá de sangre,
y la Noche de epopeya.