sábado, 27 de septiembre de 2008

PAN Y CIRCO



Hoy es Sábado y está lloviendo cosa mala. Todo el día dale que te pego en la uralita que tapa el patio de luces. Nowhere to go…so, hoy es día de: ¡PAN Y CIRCO!
Como los romanos pero en lo poble.

Pero como en Gandía somos unos dejados y nunca nos dió por construir un buen Coliseo como Dios manda, y lo único que levantamos fue una pequeña plaza de Toros (que duró más bien poquito) tendré que hacer el PAN Y CIRCO en casa.
En todo caso, como el que insiste no es traidor, utilizo este foro para recordar al Ayuntamiento que siempre estamos a tiempo de enmendar nuestros errores, y hacer prosperar mi antigua propuesta de construir un buen Coliseaco en la plaza Prado; con 50.001 espectadores, 1 más que el de Vespasiano.

Volviendo al planeta tierra, en concreto bajo mi paraguas. Me acerco a la estructura de un superviviente nato. El último de su especie en Gandia. El equivalente a la bicha del Lago Ness. No es otro que ¡EL VIDEOCLUB OMEGA!
Me parece que es el último videoclub familiar que resiste estoico como un buen lacedemoño. A puntito ha estado este blog de dedicarle otra Oda. Pero así, a volapié.

Mientras, en casa, los elementos se han conjurado a mi favor para cocinarme una cazuela como la que tengo el placer de mostrar. Eso y un buen sofá son el mejor somnífero. El películo puede que sea “El último rey de Escocia”. Ya Veremos.

domingo, 24 de agosto de 2008

ODA al "PESCADOR DELS MARENYS"


¡Oh Naturaleza! ¡Oh Mar perenne!
Tú dispones el tablero de los ecos eternos
y lo presentas escondido entre los brazos de la Noche.
¡Oh pareja cruel!, Matrimonio de traición.
Espacio y tiempo vedado al hombre
vuestros besos estremecen la tierra con trueno salado
y negro silencio.
¡Alegrémonos de la mortalidad! ¡Alegrémonos del coraje!
¡Dos guerreros se disponen en el circo de la muerte!
y los Dioses paganos toman partido.

El Pescador dels Marenys recibe las tinieblas con su mechero.
La hoguera prende fuego con aliento de caza y Sake.
La Diosa se postra ante el héroe. Su cigarro la subyuga.
Se revuelve con una reverencia
Entorna un baile ascendente.
Libre.
La caña de pescar es su pista
y el humo su invitado

El Golfás presencia la escena acunado por el ponto.
Oh Pueblos antiguos! Oh viejos sabios!
En tiempos de Tritones y Pegasos conocíais el Yunque del Mar;
forjador de armaduras plateadas y mandíbulas hambrientas de plomo.
Regalos para el duelo. Regalos de tu Dios.

El Mar se teñirá de sangre,
y la Noche de epopeya.

viernes, 8 de agosto de 2008

La "Tia Terreta"

Hunde el pie en el charco y resbala dos palmos sobre el barro. No lo había visto. La niña detiene la carrera de manera brusca. Tan rápidamente que dos trenzas rubias rebotan por encima de sus hombros. El otro pie también patina sobre el barro. La niña levanta los brazos y los balancea como un columpio para recuperar el equilibrio. Demasiado tarde. La calle gravita a su alrededor. En su mente centellea el miedo como un latigazo: caerá sobre el barro con la ropa nueva. Aprieta los dientes y se concentra en las rodillas. Las flexiona levemente. Una pared se desliza por un costado hasta detenerse ante sus ojos azules. Los talones han tomado contacto con tierra firme.
Una taza de desayuno tiemble en su mano. La niña suspira profundamente. Aliviada, dejando entrar el aire fresco en sus pulmones. Se da cuenta que prácticamente no había respirado desde que comenzó a correr tres calles más abajo. Le falta la cuarta. La última. Ha de darse prisa. Están a punto de abandonar el pueblo. Coge aire por segunda vez y retoma la carrera.
No está cansada. Tiene ocho años y corre con agilidad por las mismas calles que ha recorrido miles de veces. Por encima de ella discurren peligrosamente los cables eléctricos que alimentan las bombillas. Algunas empiezan a alumbrar aquí y allá. Tímidamente. Es media tarde de Agosto y la tormenta ha descargado con fuerza. Los últimos jirones de nube abrazan el pico del Montdúver absorbiendo la luz y acelerando la noche.
La niña alcanza la última esquina y entonces los ve. Él tira de la mula y ella va subida al carro, si es que aquello podía llamarse carro. Habían unido dos ruedas a un cajón de madera que padecía el mismo raquitismo que la mula que lo arrastraba.
-Terreta!- grita el hombre.
La niña se acerca con miedo. Recuerda como los mayores hablaban de aquella mujer – “Tota flaca, Quatre péls, dos barracos i més merda que un palo gallinero”.
Vivía en una cueva entre Nazaret y Beniopa, y de allí obtenía la tierra caliza que vendía a modo de jabón para que las mujeres pudiesen limpiar las paellas y calderos. Hija de la miseria y la posguerra, era el rutinario blanco de burlas de ambos pueblos.
-Quant vols? – pregunta a la niña mientras su marido las contempla en silencio.
- Un “gallet”- responde.
La tia Terreta introduce un pequeño bote de leche condensada en un saco y lo mide hasta el borde. Después vierte el contenido en la taza de la niña.
La chiquilla paga con su moneda a aquellos ojos sin párpados. Da dos pasos hacia atrás. Vira sobre sí misma. Aprieta la taza contra su pecho y arranca una carrera con más furia que la anterior.
Mientras corre puede oír gritar a una vecina:
-Colló Terreta! Es que no tens casi péls!
-Pues els tincs tots en la Chona!

jueves, 31 de julio de 2008

El MP3 de la CIA



A todo el mundo le ha ocurrido más de una vez el hecho de no poderse quitar una canción de la cabeza. Y que incluso cuando alguien te habla, te está molestando porque no te deja oírla. Pues esta me gusta. Y también la secuencia donde la han montado. Hablo de "La Guerra de Charlie Wilson". Películo interesante donde uno puede comprobar lo diferente que puede llegar a ser la realidad, de la "verdad" que el stablishment nos cuela sin mucho esfuerzo, y que descubrimos (lamentablemente) 20 años después, cuando todo está cocido y digerido


Gran temaco para el disfrute: "Turning the tide" (traduc: Cambio de marea) de James Newton Howard (-Título alternativo: "Lanzacohetes Milan 2"):
http://www.imeem.com/people/83pS5P/music/7Pow7A58/james_newton_howard_turning_the_tide/

y este, aunque no tenga mucho que ver, de regalo. Por gran momento del cine en general: http://es.youtube.com/watch?v=s9_2AOL-Cpc

martes, 29 de julio de 2008

FANDANGO

Tengo una extraña costumbre que vengo repitiendo desde hace ya bastante tiempo. Durante años me parece. Y lo curioso es que no me he dado cuenta hasta hace bien poco. No es nada escabroso, sino más bien cíclico.
Consiste en una simple y poderosa necesidad de ver una determinada película en una época del año concreta. Me explicaré: por ejemplo, en Verano siento una terrible adicción a volver a ver la película "FANDANGO" (Kevin Reynolds 1985) A pesar de haberla visto decenas de veces, he de volver a verla. Esa película tiene algo que me engancha. No sé qué es.
Miento, en realidad lo sospecho, lo que ocurre que definirlo sería como hacer un gran ejercicio de autopsicoanálisis, bastante bonico, que no me apetece volcar en el Blog.
"FANDANGO" es quizá, mi película favorita. Verla se ha convertido en todo un ritual
Me he alegrado al descubrir que en YOUTUBE existe un buen montonaco de gente que opina como yo. Uno de ellos ha hecho un tributo al flim que facilito en el link de abajo. Es bastante larguete. Así que si alguien tiene prisa por ponerse a ver culos y tetas, mejor no lo pinche.
Otra película "cíclica" es "GHOST IN THE SHELL" (Masamune Shirow 1995). Esa cae siempre por Navidades.

sábado, 26 de julio de 2008

RELOAD


Pues como por ahí tengo un tirón de orejas de Blanca por no actualizar el Blog, me defenderé. Primero que todo tengo que darte la razón ya que mi ajetreada vida (bastante parecida a la del personaje de Bruce Willis en "12 monos") ha bajado unas cuantas revoluciones y dispongo de más tiempo para actualizar el Blog. Lo que me ha impedido poner algún articulillo lo ilustraré en el siguiente diálogo:
(22 de Junio)
Swan: (por teléfono al técnico informático) Alberto! apáñame el ordenador que ha muerto.
Alberto: tráemelo a la tienda que te lo arreglo enseguida.
Swan: No se te ocurra borrarme la memoria que tengo cosas del trabajo muy importantes.
Alberto: No te preocupes, no haré nada sin consultártelo antes.
Swan: ¿Cuándo lo tendrás?
Alberto: En 5 días
(35 días más tarde, vagando por campos de soledad y mustios collados, Alberto amanece al fin por el móvil de Swan)
Alberto: Que ya lo tienes.
Swan: Muy bien ¿Qué has hecho?
Alberto: le he cambiado el disco duro por otro el triple de grande.
Swan: Ostia! ¿y la memoria?
Alberto: borrada
Swan: Gracias Alberto
Alberto: son 150 castañas
Swan: Sabía que podía confiar en ti.

lunes, 16 de junio de 2008

"Deep Gola"

Estaba recopilando información para unos post de “Monográficos Zona Cero Azafor” que tengo cociéndose a fuego lento, cuando de repente me vino a la cabeza la historia que me contó un amigo hace ya bastante tiempo. No diré quién es, porque entre otras cosas, es un tío serio y no es muy dado a contar este tipo de historias. Tampoco creo se incomodara, pero por su trabajo y por su vida particular, está más preocupado en cubrir otros frentes. Cada cual tiene sus gustos o si no, como diría mi monitor del gimnasio, todos iríamos detrás de la misma tia. Por otro lado lo que también trato de decir, es que es el tipo de chaval que cuando te cuenta una historia semejante, hay que darle bastante credibilidad, simplemente por ser él.
Así que respetaremos su nombre y nos referiremos a él como “Deep Gola”
Hace años que no hemos vuelto a hablar sobre este tema, pero lo recuerdo perfectamente. Ocurrió en Valencia, por eso no forma parte de la sección de monográficos.

Recuerdo que ambos íbamos a la Universidad. Yo estaba en un piso con unos amigos y él estaba internado en una residencia. En nuestro primer año a él le iba muy bien y a mí, bastante regular. Recuerdo que le hice una visita a su residencia para despejarme. Era Abril y nos sentamos a charlar de tonterías en el salón del edificio.
-“¿Te acuerdas de Mario, el chaval de gafas?”- me preguntó de repente. Traté de hacer memoria y me vino a la mente el rostro borroso de un chico que me presentó dos meses atrás, en mi última visita. –Sí- contesté no muy seguro, tratando de recomponer una y otra vez la fotografía de Mario en mi memoria -Pues ha dejado la residencia- me dijo. -¿No le iba bien?- pregunté. –La historia es para cagarse- contestó- Resulta que Mario era un poco rarito. No salía nunca de su habitación. No hablaba con mucha gente y todos aquí pasaban bastante de él. Era un marginaet.- mi colega se tomó una pausa y entornó los ojos- Resulta que hará un mes, durante un fin de semana, se volvió a su pueblo a ver a su familia y ya no volvió a la residencia. Todo el mundo aquí pensábamos que no le iba bien la facultad y que había abandonado, por otro lado tampoco parecía muy adaptado. Así que pasamos de él. Pero un buen día se presenta su padre en la residencia y le explica al gerente porqué su hijo lo había dejado todo. Parece ser, que en el fin de semana que pasó en su casa del pueblo, la noche del sábado al domingo, la pasó completamente sólo, ya que sus padres habían ido a pasar la noche a casa de unos parientes. El padre cuenta que después de cenar, su hijo se levantó para ir a la cocina y que al encender la luz del pasillo, encontró delante de sí la imagen de su abuelo, muerto años atrás. Estaba de pie, a unos pocos metros de él. Inmóvil. Parece ser –continuó contando mi colega- que Mario se echó al suelo y se cubrió la cabeza con los brazos, y que permaneció horas así, en esa posición. Cada vez que levantaba la cabeza veía enfrente suyo la aterradora figura. Así estuvo, según dice su padre, hasta que amaneció. Ahora está en tratamiento psicológico y dicen que no volverá-.

Mis preguntas son: ¿Quién se inventa una historia así para dejar la Universidad? ¿Qué padre contaría una historia de este tipo a desconocidos si no creyese firmemente en lo que le había pasado a su hijo? ¿No sería más fácil inventarse otra historia? Este padre nunca salió por la tele ni la radio. Nunca fue famoso ni ganó pasta con este asunto.

Desde entonces, para mí, encender la luz del pasillo se ha convertido en un auténtico acto de terror.